Cuando “desconectarse” termina pasándonos la cuenta 😥
- Vive Salud DAE PUCV
- 3 jun
- 2 min de lectura
Hay momentos del semestre en que pareciera que todo se acumula al mismo tiempo. Pruebas, trabajos, presentaciones, traslados largos y poco descanso. En medio de ese cansancio, muchas veces aparecen frases que escuchamos seguido en la vida universitaria: “necesito tomar algo para relajarme”, “si fumo me concentro mejor” o “después de esta semana necesito desconectarme”. Y aunque estas ideas se vuelven comunes entre estudiantes, no siempre nos detenemos a pensar qué efecto tienen realmente en nuestro bienestar mental.
A veces el consumo de alcohol o marihuana puede sentirse como una pausa rápida frente al estrés académico. El problema es que lo que parece aliviar momentáneamente también puede afectar otras áreas importantes de la vida universitaria. Dormir peor, sentir más agotamiento, perder motivación o notar que cuesta concentrarse pueden ser señales que pasan desapercibidas cuando el consumo se normaliza.
🏫 Consumo y salud mental en la universidad
En el contexto universitario circula mucho la idea de que mientras sigamos asistiendo a clases “todo está bajo control”. Pero el impacto del consumo no siempre aparece de manera evidente. A veces se nota en la dificultad para organizarse, en olvidar contenidos, en dejar trabajos para última hora o en sentir que cada vez cuesta más mantener una rutina estable.
También existe la creencia de que consumir ayuda a estudiar mejor o a manejar la ansiedad. Sin embargo, el consumo frecuente de marihuana puede afectar la atención, la memoria y la capacidad de retener información. En el caso del alcohol, aunque inicialmente genere relajación, también puede influir negativamente en el ánimo y aumentar la sensación de desgaste emocional.
Con el tiempo, algunas personas empiezan a usar el consumo como la principal forma de enfrentar el estrés, socializar o evitar el malestar. Y cuando eso ocurre, muchas veces nos alejamos de otras formas de cuidado: conversar con alguien, descansar realmente, pedir orientación o compartir lo que nos está pasando.
🌱 Busca formas reales de cuidado
Hablar sobre consumo y salud mental no se trata de juzgar ni de etiquetar a quienes consumen. También implica preguntarnos qué estamos necesitando cuando sentimos que el cansancio, la ansiedad o la presión académica nos sobrepasan.
Como comunidad universitaria, podemos ayudarnos generando espacios donde sea posible encontrarnos y pedir apoyo sin miedo a sentirnos juzgados/as. Porque el bienestar mental no se construye solo evitando el malestar, sino también aprendiendo otras formas de acompañarnos y cuidarnos.
Quizás vale la pena preguntarnos: ¿Qué otras maneras tenemos de sentir alivio, conexión o descanso sin que el consumo sea la única respuesta?
Si sientes que el consumo está empezando a afectar tu bienestar, tus relaciones, tu ánimo o tu desempeño académico, recuerda que no tienes que enfrentar esto en soledad. Buscar apoyo profesional también es una forma de cuidado. Puedes encontrar más información acerca de los canales institucionales de apoyo y orientación de la universidad, en www.daepucv.cl.
Te invitamos a conocer y participar de las actividades, talleres y espacios del Programa Vive Salud. Construir una vida universitaria más saludable también es algo que hacemos entre todos y todas.

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